Se cierra el telón por este año.
Si bien todos los conciertos son importantes, tocar en casa es algo especial. Es donde quieres ser la todavía-mejor versión de ti y tal vez por esa presión extra, es donde más metes la gamba. Digo la "todavía-mejor" porque en todos los conciertos intentas dar lo mejor de ti, no importa donde sea.
Por fin, tras lanzar
Myth, mi primer album instrumental en solitario, podía presentarlo delante de mi gente, solo ante el peligro. Si ya es un subidón de adrenalina subirte al escenario con una banda a tocar, cuando lo haces tu solo impone mucho más y si a eso le sumas que siempre soy un flan antes de tocar... Tal y como lo cuento, cualquiera diría que fue un desastre de noche pero no!!
Gracias a todos los que os acercasteis a arroparme y putearme anoche en el
Auriense, fuisteis más de los que esperaba!
Por supuesto también tengo que agradecer a
Jose Rubio el liarme y dejarse liar con estas cosas, así como a la organización del
Auriense que nos trató de lujo. Y también a Mariano y la gente del
Trampitan que nos ayudó también a mover algunas entradas! Ha sido, en definitiva, una noche muy especial para mi. Es genial poder tocar para vosotros y recibir todo el cariño que me dais.